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Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.
Oremos:
¡Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero!
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
Yo, Juan, oí algo parecido a la voz potente de una gran muchedumbre, que decía en el cielo: "¡Aleluya! Nuestro Dios es un Dios salvador, lleno de gloria y de poder".
Del salmo 102
Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no eches al olvido sus favores.
Pues el Señor perdona tus pecados y tus dolencias cura; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura.
El Señor es clemente y bondadoso, lento al enojo, pronto a la indulgencia; no está siempre acusando ni su rencor por siglos alimenta.
Como un padre amoroso con su hijo así es tierno el Señor con quien lo quiere; pues sabe bien de lo que estamos hechos y no olvida que somos barro débil.
El amor del Señor por siempre permanece, y su justicia llega hasta los hijos y a la generación siguiente de los hombres que cumplen con su alianza y sus leyes recitan y obedecen.
Aleluya, aleluya.
Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla
Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús exclamó:
Santifica, Señor, con tu bendición estas ofrendas y enciende en nosotros ese amor a ti, por el que tu santo mártir Cecilio fue capaz de soportar todos los tormentos.
Significado y ejemplaridad del martirio
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.Oración Colecta
Dios omnipotente y misericordioso, que mantuviste firme en medio de los tormentos a tu santo mártir Cecilio, protege a quienes celebramos hoy su triunfo para que no caigamos nunca en las tentaciones del enemigo.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
19, 1.5-9
Y del trono de Dios salió una voz que decía:
"Alaben a nuestro Dios, todos sus siervos, los que lo temen, pequeños y grandes".
Oí entonces algo como el rumor de una muchedumbre inmensa, como el estruendo de un río caudaloso y el retumbar imponente de los truenos. Decían:
"¡Aleluya! El Señor, Dios nuestro, todopoderoso, ha establecido su reinado. Llenémonos de gozo y alegría y alabemos la grandeza del Señor, porque ha llegado el tiempo de las bodas del Cordero, y su esposa ya está preparada. Dios le ha concedido vestirse de lino finísimo y deslumbrante"
El lino representa las obras buenas de los santos.
Entonces un ángel me dijo:
"Escribe: Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía.Aclamación antes del Evangelio
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.Evangelio
11, 25-30
"¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien!
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave, y mi carga ligera".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san Cecilio derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión